La prueba ROCA es un análisis de sangre sencillo que determina la probabilidad de que una mujer tenga cáncer de ovario. La prueba utiliza la edad de la mujer, el estado menopáusico, el estado de riesgo y las mediciones seriadas de sangre de CA-125 a lo largo del tiempo para obtener una puntuación que indique su probabilidad de padecer cáncer de ovario.
Es la única prueba de vigilancia del cáncer de ovario que ha sido avalada por NICE y ha sido evaluada en importantes ensayos clínicos prospectivos. Estos estudios demuestran que es sensible para detectar el cáncer de ovario antes de la aparición de síntomas y puede detectar más enfermedad en estadio temprano que la ausencia de vigilancia.
La prueba ROCA es para mujeres de entre 35 y 83 años que tienen una mutación confirmada en el gen BRCA1 o BRCA2.
La prueba ROCA se diferencia de la CA-125 estándar en que no utiliza un nivel de corte fijo de 35U/ml, sino que emplea un método basado en algoritmos para evaluar la importancia de cualquier cambio en el nivel base de CA125 y así predecir el riesgo de padecer cáncer de ovario. El algoritmo compara el perfil de CA-125 de serie de una mujer con una base de datos propietaria de perfiles CA-125 conocidos (con y sin cáncer). Cuanto más se correlacione el perfil de una mujer con los perfiles conocidos del cáncer de ovario, mayor será su riesgo. El algoritmo también utiliza como factores la edad, el estado menopáusico y si la mujer tiene alto riesgo de cáncer de ovario. También es la única prueba de vigilancia con precisión demostrada, según lo evaluado por NICE (CG241).
La prueba ROCA presenta una puntuación numérica que representa el riesgo de la mujer de padecer cáncer de ovario (por ejemplo, 1 entre 3.000). La puntuación de riesgo se clasifica como Normal, Intermedia o Elevada y las recomendaciones clínicas sirven como guía para el seguimiento clínico.
La prueba ROCA es una prueba de primera línea y no debe utilizarse para derivar directamente a un paciente a cirugía. Los resultados de la prueba pueden derivar al paciente a una repetición de la prueba ROCA o a una ecografía transvaginal de los ovarios, cuyos resultados son interpretados por evaluación clínica experta.
